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domingo, 9 de octubre de 2011

DESPUÉS DE LOS 60


La muerte está tan lejos como grande sea la esperanza que construimos”,
el tema es la construcción de la esperanza. (Pichón Riviere)


La negación de la edad es una tontería. Yo tenía miedo a esta etapa que empieza después de los sesenta años. Ahora, que más o menos estoy instalado en ella (tengo setenta y tres años), me doy cuenta de que se me ha simplificado la vida, y la mayor parte de las cosas que antes me preocupaban, ahora creo que son boludeces, pero quedó lo esencial: el amor, los hijos, la justicia social, la solidaridad (y también el dulce de leche y la crema chantilly…)

Esta edad no está tan mal, el tema de la muerte siempre angustia, pero yo creía que iba a ser peor. Es una tontería hacerse el pendejo, fíjense si tuviera que ir al gimnasio, sería todo un laburo y no podría gozar de esto de hacerme el filósofo. Cuando cumplí sesenta años hice una fiesta en la Escuela. Y dije: tengo dos caminos, o me convierto en un viejo sabio, o en un viejo pelotudo. Lo último me pareció aburrido. Cuando no asumís la edad, no gozás ni la una ni la otra.

El temor a la vejez hace que la ocultemos, que sea considerada como algo indigno, a ocultar en un geriátrico porque ya no servimos más.

Cuando estuve en Estados Unidos había una actriz que había sido muy famosa, Bette Davis, que ya estaba muy viejita y tenía el rostro con las arrugas del tiempo. Era conductora y tenía un programa muy respetado, en el que podía decir cosas sabias, porque estaba cómoda en esa edad, era creíble.

También en Italia, estando en una plaza de Roma, pude ver que estaban todos los viejitos (los respetados nonos) jugando a las cartas y tomando Cinzano, con gran dignidad, y la gente iba a preguntarles cosas.

Pero en la Argentina, cuando llegás a esta etapa, te meten en un geriátrico y no aprovechan la historia, que es necesaria para construir el futuro.

En el Amazonas no hay jubilación de viejos. Yo fui hace muchos años, de aventurero, con mochila y bolsa de dormir, y ahí estaban los viejitos de la tribu mirando el río Xingú que desemboca en el Amazonas. Y pensé: "Ahí está la biblioteca nacional"... Uno sabía de partos, otro de canoas, otro de plantas medicinales, a ellos los cuidaban mucho, porque eran los transmisores de la sabiduría, no había transmisión escrita (se moría el de las canoas y tenían que cruzar nadando…) Tenían una dignidad como los que vi en la India. Allí, en el proceso de vida, se respetan todas las etapas.

En estos países de la cultura occidental, tecnológica, donde lo que no es nuevo hay que tirarlo, lo mismo se hace con los seres humanos, y eso es una tontería. En la cultura norteamericana todos tienen que ser jóvenes y lindos.

Hay una etapa de la vida en que uno es niño, otra en que es joven, otra donde es adulto y otra donde es viejo. Nosotros atravesamos las cuatro etapas de la vida, si negamos una, vamos a tener problemas. Si se nos niega la infancia vamos a perder la creatividad, si se nos reprimió la adolescencia, vamos a perder la rebeldía.

Lo importante es seguir creciendo, es como pasar por distintas estaciones. En cada una hay que bajarse y tomar el otro tren (son las crisis evolutivas). Algunos se bajan en una y ahí se quedan, no siguen en el viaje de la vida.

La concentración urbana genera la familia nuclear: papá, mamá y uno o dos hijos, donde es tan pequeño el espacio, que no cabe el abuelo, va al geriátrico, después tienen que mandar al nieto a la guardería, pero ¿quiénes son los mejores cuidadores para el nieto? el abuelo y la abuela. ¿Qué mejor maestra jardinera que un abuelo o una abuela? Ambos están fuera de la producción, fuera de la tensión necesaria para la lucha cotidiana, ambos están en el mundo de lo imaginario...

En Santiago del Estero el tata viejo es un personaje muy importante. Es el que sabe la historia de la familia, transmite la información, los 'agüelos' cuidan al gurí, las dos puntas de la vida se complementan.

En nuestro país la vejez está desvalorizada, los viejos son marginados, el cambio social fue tan brusco que su experiencia habla de una Argentina que perdimos, si terminan en el geriátrico, los tratan como chicos, los retan y los humillan, se deprimen y aparecen todas las enfermedades que tienen que ver con las bajas defensas.

En cambio, en las sociedades más sanas, ésta es una época muy rica, porque es la de la reflexión, que es parecida al juego y la creatividad, pero ya después de haber visto la película entera y haberla entendido.

La última etapa es lo que se llama la senectud, que a veces tiene un deterioro grave, neuronal, de las funciones mentales. De todas maneras, el final del proceso de la vida, que es la muerte, es un tema negado en nuestra cultura. El final, la agonía, a veces tiene características traumáticas, como algunos partos, al inicio. Los humanos somos todos de la tribu de los "Uterumbas", porque vamos del útero a la tumba.

Se puede estar en cualquier edad, incluso setenta, ochenta años, y el que tiene un proyecto se aleja de la muerte. Eso lo vi en Pichón anciano, él decía: “La muerte está tan lejos como grande sea la esperanza que construimos”, el tema es la construcción de la esperanza. ¿Cómo la podés construir?, si esa historia tiene sentido y se arroja adelante como esperanza.

Padres que no le tienen miedo a la muerte
hacen hijos que no le tienen miedo a la vida.

Alfredo Moffat. Psicólogo.
"Terapia de crisis. La emergencia psicológica".
Psicólogo social, psicodramatista y arquitecto argentino. Terapista de crisis. Nació en 1934 y es considerado uno de los discípulos predilectos de Enrique Pichón Riviere. Participó en la fundación de la Escuela de Psicología Argentina.


Este artículo lo recibí hace bastante tiempo y lo tenía en archivo para subir al blog en algún momento. Para aquellos que no son argentinos, les cuento que lo copié tal cual lo ha escrito el autor, sin modificar las "malas palabras" y algunos términos bien argentinos. Me pareció interesante su visión acerca de la edad, sobre todo porque en unos meses, yo cumpliré 60 y me gusta mucho esta edad!

¡Espero les resulte interesante!

Un beso,




62 comentarios:

Steki dijo...

Para allá vamos, 60!
Feliz domingo para todos,
Steki.

Fiaris dijo...

Voy tras de ti ya casi con 59,pero sabes son por fuera por dentro tengo muchos menos jajajajaja,avisa asi festejamos,beso.

luzysolyluna dijo...

Hola steki, muy interesante, y muy real, lo que cuentas. Es triste que nuestra sociedad no valore mas a los ancianos, vivimos en un mundo rapido, y de consumo, y fiesta.
Te eche de menos ayer hablando de Fe, seguro hubieras aportado unas palabras interesantes.
Al final en esta crisis que se vive los viejos son los que estan manteniendo a los jovenes, con sus pensiones, aqui en España, se dice que muchos hijos que habian ingresado viejecitos en residencias ahora los acojen en casa, de nuevo. Las residencias son buenas , en algunos casos.
un abrazo.

lisebe dijo...

Muy buen artículo Steki!!

Y cierto la edad no es lo que se ve sino la que se siente, hay viejos/as de 30 y jóvenes de 60 y de 80.

La vida no tiene caducidad, la muerte es tan solo un estado al que todos hemos de llegar y no tiene edad, la edad son los años cumplidos, lo importante es lo que hemos aprendido en esos años.

Las vivencias nos hacen maduros/as , la vejez es física es tan solo una transformación, lo que somos es lo que sentimos, lo que damos, lo que hace que nos movamos como jóvenes o como viejos independientemente de la edad.Eso es lo que yo pienso, claro.

Feliz domingo querida amiga

Molts petonets i abraçades

Pd.-Por si quieres saberlo he publicado en A flor de Piel por una causa bloguera.

A.K.E. dijo...

Muy bueno este post porque más tarde o más temprano para allá vamos todos, si la vida nos lo permite o más bien la muerte.
Lo importante es llegar a esa etapa con buen animo y con ganas de compartir lo bueno y lo malo aprendido, sin que los resentimientos por lo vivido estropeen los últimos momentos como les ocurre a muchas personas.
Un beso.

Pluma Roja dijo...

Un gran artículo Steki, yo ya estoy en esa edad y comparto mucho la visión del autor, comparto toalmente su punto de vista. Buda dijo qué: teníamos que enfrentarnos a tres cosas en la vida: La vejez, la enfermedad y la muerte. Creo que lo más difícil de enfrentar es la enfermedad. La vejez depende como la mires es hasta agradable, la muerte, pues que venga cuando quiera. La enfermedad es lo que más miedo me da. Una vejez con salud es una vejez bella.

Felicitaciones por el artículo mi querida Steki.

Besos.

Aristos Veyrud dijo...

Querida Stekinha en la noche comento tu importante edición, este viejo se va de gimnasia, una carrera de 3 horas y a gozar de lo fantástico que me depare este domingo. Buenísimo el vídeo del Franco y la Ale.
Mientras un abrazo!!!

Aristos Veyrud dijo...

quise decir gimnasio en lugar de gimnasia que es otra cosa ja ja ja.
Abrazos!!!

Steki dijo...

Fiaris:
Así nos sentimos y así somos! Vamos que ya me alcanzás! Jaja. Un besote.

Luzysolyluna:
Amiga, lamenté muchísimo no unirme a la convocatoria. Estuve fuera de Mendoza y lo recordé tarde ya. Ya me pondré al día con todos los posts que deben de ser muy jugosos!
Sí, puede que haya buenas residencias, sin duda. El tema pasa por cuando la familia se olvida de su ser querido. En fin. Yo siempre digo que no quisiera ser una carga para mis hijos.
Un beso grande para ti.

Steki dijo...

Lisebe:
Pensamos de la misma manera, amiga. Yo no veo la vida como una vieja sino como una mujer con toda la experiencia que me da esta bella transformación.
Ya me pasaré a ver los posts de la FE. Lamenté no haber participado.
Molts petonets i abraçades per a tu.

A.K.E.:
Es verdad, más temprano o más tarde todos llegaremos. Y como bien dices, es preferible llegar bien. Un beso para ti.

Steki dijo...

Pluma Roja:
Tenía razón Buda, Aída. Creo que lo peor para enfrentar es la enfermedad. La muerte es todo un trabajo que hay que hacer hasta llegar a ella. Me alegra mucho te haya gustado este artículo. Un besote.

Aristos Veyrud:
Acá tenemos un dicho: viejos los trapos! Jaja. Vaya a disfrutar de su domingo con salud, amigo. Aquí estaré, trabajando, para no perder la costumbre, jaja. Te espero.

Simplementeyo dijo...

Genial artículo, todos deberíamos valorar a nuestros mayores y la experiencia que tienen de la vida, que es lo mas importante.
Espero llegar a esos años.
Y por si se me pasa tu cumple, te felicito ahora jeje.

Besitos y sonrisas sesentonas :-)

Steki dijo...

Simplementeyo:
Jajaja, no se te pasará. Yo siempre aviso! Además, faltan unos meses. Mi cumple es el 28 de enero.
Beso y gracias por pasar!

FER dijo...

Excelente como siempre y un mensaje de optimismo para los que estamos cerca (a mi me falta un montón (para los 60), casi como año y medio). Ah, muy buen tema. Beso grande..

Steki dijo...

FER:
Viste cómo guardo las cosas que me mandás? Ni te aoordabas, eh? Jaja. Gracias por tenerme siempre presente con material para mi blog.
No te preocupes que ya me vas a alcanzar! Jaja. Todo llega.
Ahhh, te gustó el video? A mí me encanta! Besote grande.

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Gracias preciosa, tienes mucha razón, yo ya cumplí los 60, me siento joven , pero pesada jajaj!!
Tienes un premio por tener mi blog ya 2 años , es en el día 7 de este mes
Con ternura
Sor.Cecilia

Juan de la Cruz Olariaga dijo...

Dos cosas mi querida...la primera uno debe tener la edad de la flexibilidad de su columna vertebral, y esa edad depende de cada uno.

La segunda: Es inevitable envejecer, pero tampoco olvides que envejecer es tan solo cambiar de costumbres.

Besos y besos, y no me hables de futbol...si lo vas a hacer primero contestame si la palabra PARIO lleva acento en la O. A buen entendedor...

Juan

Cecy dijo...

De la edad no voy a decir nada, para mi es solamente una cuestión cronológica, el espíritu de estar joven se demuestra en otros lados...con ganas, alegría de vivir.
Las enfermedades es otro tema.
Y del Pichón, yo me forme con su escuela.

Un beso amiga del alma.

Steki dijo...

Monja de Clausura Orden de Predicadores:
Pesada? Jajaja. Qué loca que eres.
Ya me paso por tu blog. Espero poder comentarte dado que últimamente tengo problemas con algunos blogs y entre ellos, el tuyo. Los caprichos de blogger!
Un beso para ti, Cecilia.

Juan de la Cruz Olariaga:
Punto 1: entonces vengo bien. En yoga hago bastantes piruetas y mi espalda está bien flexible. Vamos bien.
Punto 2: yo no tengo ni medio problema con envejecer porque no envejezco, sólo cambio de costumbres. ;-)
Punto 3: eso, eso, mejor no hablemos de fútbol. Yo te quiero igual. Que te parió, mi Negro!

Jaja. Todo respondido.
Beso asíiiiiiiii de grande.

Steki dijo...

Cecy:
Bien, amiguita, sé cómo pensás con respecto a la edad. Será por eso que nos queremos tanto? Alegría y ganas de vivir no nos falta. Aunque vos venís muy rezagada aún para los 60! Jaja.
Beso grande, amiga del alma.

Cecy dijo...

Y que linda amiga tengo, che!!!
:)

Steki dijo...

Cecy:
Ahhhhhhhh... jaja. Sos divina, amiguita linda. ;-)

Aristos Veyrud dijo...

Menudo tema que nos toca tan directamente. Destaco la observación de que en nuestra sociedad del lado occidental el ser humano llega a ser una mercancía más hasta el grado de tener el carácter de desechable, y no solo para la gente que ya no produce por la edad sino también los que quedan fuera de las oportunidades de participación laboral y quedan en la completa indigencia.
Uno de los sectores más vulnerables son los ancianos que luego de toda una vida de trabajo cuando deben ya disfrutar de sus pensiones si las tienen, es cuando muchos de ellos son sometidos a abusos y maltratos hasta de sus propios parientes como hijos y nietos o de sus parejas.
Pero está la otra cara de la moneda, viejos poderosos que controlan las finanzas, la industria militar, el cine, las farmaceúticas, los medios de comunicación etc. Aunque parezca raro, mucha de la música que es moda entre los más jóvenes sino pasa por la aprobación de viejos poderosos no se escucha.
Pero la idea principal de tu edición apunta a lograr ese vínculo de amor de la familia que resalte el bienestar de todos, vínculo más que posible si se cultiva y edifica en las costumbres del respeto y amor familiar dentro de una sociedad que se estructure atendiendo esta necesidad humana.
Un abrazo querida Steki!!!
Duquesa, Poderoso caballero es Don Dinero
Mr Burns

Aristos Veyrud dijo...

Novela recomendada, "El amor en los tiempos del cólera" de Gabriel García Márquez, también está en película.
Película recomendada "Las invasiones bárbaras"
Un abrazo!!!

Daniel Os dijo...

Para los que no negamos la edad, acumular años no nos acerca a la muerte sino a la vida.

Te mando sesenta besos cumpleañeros, con cuatro meses de aticipación.
D.

Gustavo Figueroa V. dijo...

Steki:

Estupendo e impactante tema el que nos regalas en esta edición. La vejez no es solamente ese cúmulo de arrugas al que nos enfrentamos, y al que muchos le tienen miedo, sino que es mucho más que eso, es el cúmulo de sabiduría y con ella la madurez mental a la que accedemos después de nuestro largo e interesantísimo y, a veces, penosísimo viaje a través de las estaciones de la vida. Ser viejo no es sinónimo de decrepitud sino de sabiduría, pero, hay que hacer conciencia de eso, hay que descubrir que cada día somos más sabios y que esto es lo importante. No tenemos porqué angustiarnos porque tenemos ya otra arruga...muchos de nuestros miedos a la vejez provienen del bombardeo mediático diario en donde nos obligan a ser jóvenes y a no pensar, a sumarnos al rebaño de la gente que ve en la vejez un problema y no un privilegio. Vivimos en el mundo globalizado y de las cirugías plásticas en donde todo lo arrugado se estira y en donde todo lo que se cae se levanta, menos el cerebro, que recibe el bombardeo diario de las imposiciones de lo moderno, quiero decir, el lenguaje de la manipulación y de la no aceptación del proceso normal del ciclo del ser humano: nacer, crecer y morir.
Hay que "uniformar" a los seres humanos, por lo menos a esos que tiene con qué pagarse las cirugías plásticas...importa la fachada más no el cerebro porque cuanto menos piensen mucho mejor para perpetuar la dominación de los poderosos.
Me sumo a la recomendación de Aristos en cuanto a leer la novela de Gabriel García Márquez, "El amor en los tiempos del cólera".
Un abrazo y un besito para ti Steki.

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola Steki

Me ha encantado la entrada. Hay que saber disfrutar de la edad que tengamos en cada momento. Cada etapa tiene sus características pero cada vez que me hago más vieja, y tengo 44 años, me doy cuenta que la vida me sorprende más y para mejor.

Es una pena que no se valore la gran experiencia y sabiduría que aportan las personas más mayores que nosotros. Podemos aprender de ellos. No son estorbos, ni inútiles, es justo al revés. Son tesoros a los que debemos rendir tributo y un homenaje.

Y me ha encantado esta frase: "Padres que no le tienen miedo a la muerte, hacen hijos que no le tienen miedo a la vida".

Besotes.

Larisa dijo...

Me temo (con tristeza) que la vejez está marginada/infravalorada en muchas/demasiadas zonas del planeta, por no decir en todas. Con lo fructífero que es el escuchar a los ancestros vivos, aprender de ellos.

Ahora que está de moda hacinar a los progenitores en residencias, bien viene leer estas cosas.

Tuve la suerte de conocer a mis dos abuelas y a uno de mis abuelos. Y, oyes, sabiduría a tope.

Hoy en día, mi mejor amigo 2.0 (y también amigo 1.0) tiene 70 años. Voy a decirle que lea el artículo.

Petons, bella.

..mw.. dijo...

Gracias por compartir el artículo, es muy cierto y me dejo pensando.
Gracias!
Besos!

Steki dijo...

Aristos Veyrud:
Muy bueno tu comentario, como siempre. Yo tenía borrada la "otra cara de la moneda". En realidad, me quedé pensando en que en las culturas orientales los mayores son considerados sabios y respetados como tal.

Jajaja, qué linda fotito me mandaste! Dios mío. Hay una frase que dejó Gustavo Figueroa más abajo que viene como anillo al dedo para esa foto.

Besos y abrazos, mi verde amigo. Buen comienzo de semana.

DAniel Os:
Qué buen pensamiento, Dani. Me encantó.
Y sí, para mandarme 60 besos tendrás que empezar desde ahora, jaja. Entonces, yo te mando otros 60 como agradecimiento! Y nos pasaremos besuqueandonos, jaja.

Genín dijo...

Nunca le puedo negar nada a Larisa, me sorprendió al dejarme tu dirección en mi blog en tono tan serio y formal, aunque yo ya te conocía, básicamente nos la pasamos jugando ella y yo, bromeamos, nos llamamos de todo y nos reímos de todo, así que me ha sorprendido gratamente que me mandara para leer algo serio y que tiene bastante sentido. Básicamente estoy de acuerdo con lo que se escribe en el articulo, si bien, lo que duele, lo que escuece, lo que hace sufrir a muchos ancianos no lo toca, y quizá sea mejor así.
En cualquier caso, eres una tierna jovencita...jajaja
Muchas gracias
Besos y salud

Steki dijo...

Aristos Veyrud:
Ésta es la frase de Gustavo que te mencionaba:
"Vivimos en el mundo globalizado y de las cirugías plásticas en donde todo lo arrugado se estira y en donde todo lo que se cae se levanta, menos el cerebro..."

Ahhh, y gracias por tu recomendación. La tendré en cuenta porque es un libro que siempre estoy por leer y no me llega el momento. Ahora ando con Vargas Llosa y la "chica mala".

Otro beso.

Gustavo Figueroa V:
Bueno, tal cual lo que le decía a Aristos: la sabiduría de los mayores.
Más temprano ya había leido los comentarios sólo que recién ahora me pongo a responder. Y te cuento que me impactó tanto tu frase "Vivimos en el mundo globalizado y de las cirugías plásticas en donde todo lo arrugado se estira y en donde todo lo que se cae se levanta, menos el cerebro..." que la copié en mi Muro del Facebook, citándote. Pero no te encuentro allí. De todas maneras está tu frase con tu nombre y apellido.

Muchas gracias por tan lindo comentario y por tu recomendación también al igual que Aristos.

Un fuerte abrazo, amigo!

Steki dijo...

Mandalas Espacio Abierto:
Me hiciste acordar que yo, desde que cumplí 35 años que cada cumpleaños digo que estoy en mi mejor edad. Incluso en el que está por venir, el de los 60. Porque uno ya está viviendo los 60 y yo me siento muy bien con esta edad que tengo.
Viste qué buena frase? Creo que también la pondré en mi muro de Facebook, jeje.
Un beso grande para ti.

Larisa:
Qué encanto. Yo conocí a mi abuela materna y a mi abuelo paterno pero yo era muy pequeña cuando murió mi abuelo. A mi abuela materna la disfruté hasta los 14 y como yo era la más pequeña de los nietos teníamos una relación preciosa.
Qué lindo lo que me cuentas de tu mejor amigo! Lo espero por aquí, por supuesto.
Petons per a tu.

Steki dijo...

..mw..:
Qué bueno! Me alegro te haya gustado y que te sirva para pensar. Un besote para ti.

Steki dijo...

Genin:
Mi estimado Genin, nos hemos cruzado! Jaja. Nos conocemos, como digo yo, "de por ahí", jaja. De la blogosfera. De visitar los mismos blogs en común. Esas cosas de la vida que no nos hemos visitado. Pero has visto cómo es esto: nada es por casualidad y el destino quiso que nos ponga en el camino a esta diosa Larisa con quien yo me divierto tanto también. Una maravilla cómo escribe.

Síiiiiiiiiii, soy una tierna jovencita! Ni yo misma me creo la edad que tengo, jaja. Siempre me repito: "Isabel, cuándo vas a madurar?" Jaja. No lo sé. Soy feliz así.

Agradezco a Larisa que te haya invitado a venir y te agradezco a ti que hayas pasado por aquí a comentar con tan buena onda.

Besos y salud para ti también... jovenzuelo! ;-)

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Todas las edades son bellas, y cada una se ajusta a lo que hemos logrado y hemos desarrollado a través de los años.

Al final creo que lo que vale es como hemos vivido a los 20 o a los 60, así que sigamos dándole gracias a Dios por el don de la vida y porque nos regala más años de vida.

Saludos

Steki dijo...

Roy Jiménez Oreamuno:
Así es Roy. Como dije recién: desde los 35 que cada año digo que estoy en la mejor edad, jeje.
Siempre agradezco la salud y la vida mía y de mis hijos y nietos. Qué menos, no?
Gracias por pasar, Roy. Un fuerte abrazo y beso.

Ricardo Musso dijo...

Me es muy difícil emitir un juicio cuando se mezclan e intentan asociar tantas variables disímiles.
Niñez, adolescencia, adultez, madurez, vejez, en nuestra cultura, se definen por criterios cronológicos convencionales y arbitrarios; generalmente ligados a diferentes etapas de inserción en el proceso de producción de bienes.
Vida y muerte, en nada están relacionadas con esos criterios. Hace unos días en el FB, una joven colombiana, de una belleza excepcional, a la que le han detectado un avanzado cáncer de pulmón, me escribía: “Recomendame que tienes para una chica de 30 años, que cuando comienza a vivir, los médicos le han dicho que ya es tarde. Gracias. ”; y yo pensaba, que tengo para recomendarte…, nada!
La gente vive y muere en cualquier etapa del transcurso de la vida (comenzamos a morir a partir de la fecundación, dicen algunos, sensatamente, a mi gusto). Puede que los viejos (que no hemos muerto antes… jajaja) estemos más cerca de morir que de seguir viviendo muchos años más… ¿y?, es una verdad de Perogrullo.
Ser un individuo (genéricamente hablando) poseedor de escasa, media o gran sabiduría (incluso ser un pelotudo!) tampoco tiene que ver con esas variables (los hay en todas esas etapas de vida).
La esperanza es una emoción psíquica que en nada nos acerca o aleja de la muerte.
Negar nuestra edad, tanto como aceptarla y reconocerla, en nada mejorará nuestra calidad de vida. Con cualquiera de esas actitudes, podemos hacer de ella una cagad…
Los geriátricos no son buenos o malos en sí. En muchos países occidentales, a determinada edad, las personas se alojan en ellos porque viven una mejor socialización que en convivencia con sus hijos que están ocupados del desarrollo de su propia vida.

En fin, ¿a dónde voy con esta perorata? A que no existen recetas para vivir mejor cualquier etapa de la vida. Mientras uno se sienta bien como la está llevando, avanti!; y si no, que consulte a un psicólogo…. jajaja!

Ese correo de Moffat lo recibí hace tiempo, me produce ternura su divismo.
Muy buenos comentarios.

Besos Stekita

Gustavo Figueroa V. dijo...

Mi querida Steki:

¿Me vas a volver famoso en Facebook? Bueno linda, allí no me vas a encontrar porque no me gusta esa red social...me parece sospechosa...pero, bueno, me honras con rescatar aquélla frase que escribí y dejarla para conocimiento de mucha gente.
Mil gracias che.
Te dejo un beso.

El Gaucho Santillán dijo...

Acabo de cumplir 51, y creo que la edad es lo que tienes dentro, y no un nùmero en la libreta.

Buen testo, Steki.

Un abrazo.

Steki dijo...

Ricardo Musso:
Qué duro lo que contás de la chica colombiana. Realmente, qué puede uno recomendar? Hacer lo que se le antoje, supongo.
Tu perorata, como vos decís, es tu punto de vista y es bien válido. No hay reglas fijas, por supuesto.
"Si te hace bien, hacelo!", jaja.
Gracias por tu aporte profesional.
Beso grande.

Gustavo Figueroa V:
Jajaja, ya lo creo. Beso grande.

Steki dijo...

El Gaucho Santillán:
Bueno, ya me has escuchado decirte eso más de una vez: la edad es la que sentimos.
Nuevamente... feliz cumple 51 Gauchito! Eres un niño, jaja. Beso.

Steki dijo...

Gustavo Figueroa V:
Bueno, Gustavo, nuevamente tu blog no me registra. Grrrrrrrrrrrr!!! No puedo comentar!

MORGANA dijo...

Steki,un millón de gracias por tus palabras de ánimo.
Tus entradas jamás me dejan indiferente,buenísima.
Besos que te inunden de alegría

elisa...lichazul dijo...

eso de quitarse la edad , de no cumplir más años o repetir el mísmo siempre es una locura jajaja

siempre he escuchado a las mujeres y menor cantidad a los hombres en esa postura

no sé cual es la importancia de tener 20 u 85 , pa'mí lo que importa es la vida no la edad, puedes sentirte jóven a los 96 y ser un viejo amargado a lso 15 , todo pasa por la Actitud con la que caminas por la vida

a mis 46 cumplovida y no años:)

besitos y mil felicidades

Steki dijo...

Morgana:
Mi querida, me alegra que así lo sientas. Sabes que puedes contar conmigo, aunque más no sea desde este lugar. Un beso grande para ti.

Elisa...Lichazul:
Amiga, yo siempre digo que si una se quita los años es tanto peor, jaja. Por ejemplo: si yo dijera que tengo 50 en lugar de 60, la gente diría: caramba, qué mal está para tener 50! Jaja. Hay que asumirrrrrrrrr!!! Un besote, amiga querida.

David C. dijo...

Muy bueno el artículo. yo admiro a todos mis mayores, se puede aprender tanto.

TORO SALVAJE dijo...

Me ha gustado mucho el artículo.
Es muy interesante.

Besos.

cheguevara dijo...

molto bello caríssima,
abraccio con malbec
CHE

pato dijo...

Me has dejado pensativa !!!
Y siguiendo el consejo de Ricardo Musso, he empezado terapia !!!
Un abrazo !!

La abuela frescotona dijo...

estoy parada sobre ellos y me siento muy bien con, dentro de unos meses los dejo atrás...
muy buen artículo, todo es verdad en él, saludos Stecki

Humberto Dib dijo...

Muy interesante el texto, amiga... como vivo en Argentina sé muy bien qué sucede con las personas que superan cierta edad, por eso depende de cada uno recrearse para no caer en esos lugares oscuros.
Un beso enorme.
HD

Steki dijo...

La abuela frescotona:
Bueno, amiga, me llevás la delantera un añito nomás. Estamos ahí nomás. Somos otra generación diferente de abuelas. Beso grande.

Humberto Dib:
El tema es que no todos están en posición de "recrearse". Ojalá así lo fuera. Un beso y gracias por pasar.

JOAQUIN DOLDAN dijo...

es bueno llegar

Steki dijo...

Joaquín Doldan:
Hola, Joaquín, bienvenido! Gracias por pasar y dejar tu comentario. Ya te visito. Un beso.

Marcelo Sosa Guridi dijo...

Muy bueno el artículo. Confieso que me atrapó al incluir en la lista de escencialidades al dulce de leche, de no ser así capaz que seguía de largo y me perdía una buena reflexión. Estoy de acuerdo con el diagnóstico de que necesitamos a los viejos, a los grandes y hermosos viejos. Vivo en una cooperativa enorme, de seiscientas casas, y nuestra mejor amiga tiene ochenta y cuatro años. Es una de las dos personas más sabias que conocí en mi vida. Ella, y su gato es la otra, por vivir con ella.
Saludos.

Steki dijo...

Marcelo Sosa Guridi:
Hola, Marcelo! Bienvenido a mi blog y gracias por dejar tu comentario.
Cuando no tengo postre en mi casa, me como una cucharada de dulce de leche. Mmmm, qué ricor!
600 casas? Eso sí que es mucho! Y qué tal se llevan las 600 familias? Yo vivo en un barrio de 60 departamentos. No me quiero imaginar que se multiplicaran por 100. No, no.
Yo tengo una compañerita de chi-kung que tiene 87 años. Una capa, la flaca. Envidiable.
Bueno, yo soy yo y mi perro y una hija aún soltera. Y creo que soy la mayorcita de mi barrio también!

Bueno, te agradezco hayas venido a visitarme. Otro día te convido con mate. Trataré de no tirarte la yerba en el teclado.

Un beso,
STEKI.

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

Yo vejez lo asocio con sabiduría, seguridad y confianza en uno mismo

Siberia dijo...

Hoy, con este pesimismo que me invade, pienso " a mí no me servirá. Moriré antes"

Lo siento amiga porque sé que te disgustaré con mi pesimismo. Pero así me siento. Convencida que no llegaré.

Un beso.

JAVIER AKERMAN dijo...

Un gran artículo querida Steki. Reconciliarse con la muerte es... vivir la vida en plenitud.
Un fuerte abrazo.

Steki dijo...

Mª Jesús Verdú Sacases:
Yo también, amiga. Beso para ti.

Siberia:
Tú puedes morir antes y yo también. Nadie sabe cuándo va a morir. No te puedes pasar la vida esperando que eso suceda. Más vale pasa la vida pensando cuál es la mejor manera de pasarla mejor!
Un beso, amiga.

Steki dijo...

Javier Akerman:
Qué buena frase, Javier. Así sea. Beso para ti.

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